Poema nocturno

23:07 / Publicado por Juan Alberto / comentarios (0)

Hay días en que despierto pensando en ti,
Y deseo voltear y encontrarte al otro lado mi cama.
Pero tan solo está mi solitaria almohada cuidando mis sueños.

Hay tardes que recuerdo que no te comprendí,
Y me duele el corazón cuando mi alma te reclama.
Ahora comprendo que está mal querer ser tu dueño.

Miro al cielo, una y otra vez, una y otra vez.
Miro al infierno, tu vida y la mía.
¿Donde estaremos cuando llegue la noche?

Lo puedo sentir a pesar que no estás aquí,
Tus labios me extrañan,
Pero tus ojos miran hacia otro lado.

Miro al cielo, una y otra vez, una y otra vez,
¿Donde estaremos cuando llegue la noche?

Ahora este agrietado corazón es de arena,
Mi playa está desierta y tu luna es como intermitente
Quiero mirar al cielo para verte.
¿Dónde estaremos cuando llegue la noche?

¿Dónde estaremos?
Si hoy estamos como ausentes,
Pero sin embargo, sé que estás ahí.
¿Dónde estaremos?
Estaremos solos, frente a frente.
Estaremos donde estamos,
Sin querer…

Llora nena

23:07 / Publicado por Juan Alberto / comentarios (1)

Llora Nena

Llora nena,

Llora porque me marcho,

Y porque no supiste hacerme feliz.Llora nena,


Llora con tantas ganas como puedas,

Porque tu siniestro corazón

No pudo contigo misma.


Llora y quéjate

Que nadie te va a escuchar,

Aunque grites

Sola te vas a quedar.


Llora tu desesperación por no poder volver,

Llora desde tu balcón,

Desde tu inalcanzable compresión.

……..

……..

……...

……..

Ahora descansa,

Porque no hay más tristeza en el alma

Que la frustración por no lograr generarla

Descansa, pero hazlo cerca

Para sentir tu presencia

Y saber que estás bien.


Secaré tus lágrimas

Que ya inundaron el desierto

Secaré tu olvido

De mi hombro.

Impaciente Destino

23:06 / Publicado por Juan Alberto / comentarios (0)

Tu impaciente destino roza la cadencia de mi espera,
Acrecienta las ansias de mi brusco despertar
Entre volcanes y lava hiriente
Sueño con encontrarte más despierta
Más consciente.

Tu hilera de desprecios
No son más que acicates para mi rudo corazón,
Que no se cansa de extrañarte
En un pozo de profundo desamor,
De profunda melancolía.

Pienso en ti cada tarde de olvido,
y el tic tac me vuelve cada vez más impaciente por verte dormida
o por verme dormido
y soñar contigo una vez más.

Como una mañana de invierno
Necesito tu calor
Y tus miradas de desdén
Que es lo único que me queda.

Tiempo

23:05 / Publicado por Juan Alberto / comentarios (0)

El tiempo es como un ave carroñera que atraviesa el desierto en busca de presa. Nuestra vida termina siendo muchas veces como un niño africano que atraviesa la sabana sin alimento ni agua.

El tiempo persigue, nos observa y en determinado momento nos devora como alguna vez lo devoramos nosotros también, en esos momentos de ocio, de soslaya responsabilidad.

El tiempo es la soga que pende del árbol, y nosotros los vivientes cansados con ideas suicidas. Una andada de las manijas es un paso al abismo y en el abismo la suerte del perdedor la que nos espera. El tiempo no existe, es un fantasma, es un ánima perpetua que aterra y confunde, pero pena entre los pasillos de la facultad, en los rincones de la habitación, en las esquinas y bajo la sombra de los ficus, o en una cancha de fulbito.

Nada caminaría bien si no fuese por la presión temporal y quizás todo sería mejor sin ajustarnos a esa muñequera que llevamos con lujuria sin darnos cuenta que es ella quien nos lleva a nosotros. Un reloj brazalete no es mejor a otro. Son sólo dos imágenes del mismo carril, en una autopista que nunca acaba y donde nunca sabremos como llegamos ahí.

Y el tiempo es la madrastra engañada, y nosotros los bastardos en casa ajena, mientras llueve en el patio trasero el tiempo sigue corriendo y nuestros dedos cabalgan en la mesita de noche. Y soy menos yo y más parte de tiempo.

14:21 / Publicado por Juan Alberto / comentarios (0)

Ilusión